Hoy en día, la forma tradicional de entender las organizaciones ha entrado en crisis. Nos encontramos en el umbral de una nueva forma de entender los negocios y a la gente detrás de ellos. Las organizaciones se ven obligadas a incursionar en un proceso de profundas transformaciones, en las que se suelen encontrar grandes resistencias hacia el interior. Para entender estos cambios y adaptarse a ellos es necesario modificar la manera en cómo vemos el mundo laboral. Es necesario también desarrollar nuevas habilidades y competencias. Consecuencia de lo anterior, es que se reconoce la necesidad de lograr que las personas acepten invertir todo su talento en la organización, con un nivel de participación y compromiso mucho mayor.
La importancia creciente que ha adquirido el trabajo no manual y del conocimiento requiere una gestión orientada más hacia seres humanos y menos hacia puestos, que pueda garantizar que estos trabajadores alcancen sus potenciales reales de rendimiento. Los resultados de un directivo son consecuencia de sus acciones o conductas, y estas a su vez, son el reflejo de sus pensamientos. La mejora del rendimiento se produce cuando enriquecemos nuestros modelos mentales y podemos generar nuevas acciones. La esencia del coaching pasa por enriquecer el modelo mental del directivo, incrementando su nivel de conciencia y facilitándole el paso a la acción.
Según la DDI (ddiworld.com), los principales retos de los managers para el mediano plazo serán los siguientes:
- Conducir y administrar el cambio
- Identificar y desarrollar talento futuro
- Fomentar la creatividad y la innovación
- Coachear/mentorear y desarrollar a otros
- Transferir conocimientos y mejores prácticas
- Ejecutar estrategias organizacionales
Desafortunadamente, los managers están poco preparados para estos retos, debido a su manera de enmarcar el problema organizacional y centrarse sólo en procesos e indicadores y olvidándose de las personas. Los resultados de un manager son consecuencia de sus acciones o conductas, y estas a su vez, son el reflejo de sus pensamientos. La mejora del rendimiento se produce cuando enriquecemos nuestros modelos mentales y podemos generar nuevas acciones. La esencia del coaching pasa por enriquecer el modelo mental del manager, incrementando su nivel de conciencia y facilitándole el paso a la acción, tomando en cuenta tanto los aspectos humanos como los del negocio, tanto los procesos como los equipos, incluyendo el cómo y el quiénes.
